Sublimación 
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    En física y química, proceso por el que un cuerpo pasa del estado sólido al gaseoso. En el psicoanálisis freudiano se usa metafóricamente para expresar la transformación de los instintos socialmente no tolerables en ciertas reacciones intelectuales, estéticas o sociales que son expresión disimulada de esos instintos. El instinto sexual, o la necesidad libidinal de la naturaleza tanto positiva (eros) como negativa (thanatos), se sublima en el arte, en la filantro­pía, en la política, en la religión, al no poderse convertir directamente en sensación orgánica directa, debido a la imposición o represión que ejerce el superego (ética, educación, sociedad, convivencia).
    Al margen de la crítica que se pueda hacer a un planteamiento de este tipo, la formulación especulativa de lo que la sublimación significa parece más un "prejuicio de escuela" (freudiana) que una conclusión científica y documentada. Pero ha tenido fortuna en el terreno pedagógico y psicológico y se ha convertido con frecuencia en postulado indiscutible. Sin embargo hay que reconocer que el hombre es inteligente y no meramente animal.
    Socialmente descubre desde la infan­cia elemental que determinadas acciones no conviene hacerla "a lo bruto" y que deben hacerse más socialmente, es decir "a lo inteligente". Un animal bruto transforma un impulso genital en un movimiento hacia la copulación. Un animal racional, el hombre, convierte ese mismo impulso en un lenguaje galante y laudatorio o en un obsequio agradable hacia la persona deseada. Lo hace precisamente por que es inteligente, a no ser que su mente está en estado obtuso y se comporte como el bruto.
   Lo mismo se puede decir de los otros instinto: defensa, propiedad, huida, alimentación, etc. Educar para esa conversión o sublimación no es, como pretende el psicoanálisis, crear represiones o provocar sublimaciones que derivan en desequilibrios psiquiátricos, sino formar al hombre como ser inteligente, capaz de no agredir cuando está airado, de no comer cuando tiene hambre o de no copular cuando siente deseos.